Hablar de La Cantabrona es hablar también del Portillo de Lunada. Durante años, este puerto ha sido uno de los grandes protagonistas de nuestro recorrido y uno de los puntos que mejor representan la esencia de la marcha: montaña, desnivel, paisaje y ciclismo.
En 2026, las obras de mejora de la carretera nos han obligado a dejar Lunada fuera del recorrido. Una circunstancia puntual que esperamos que sirva para poner en valor todavía más este puerto y todo lo que representa para La Cantabrona.
La actuación que se está llevando a cabo en la CA-643 afecta al tramo entre La Concha y el Portillo de Lunada, con mejoras de firme, anchura, drenaje, señalización y sistemas de protección frente a la nieve y los aludes. El plazo previsto para las obras es de doce meses.
FICHA TÉCNICA
Vertiente: San Roque de Riomiera
Carretera: CA-643
Distancia: aproximadamente 14 km
Desnivel positivo: alrededor de +850 m
Pendiente media: aproximadamente 6 %
Altitud de la cima: 1.317 m
Pendiente máxima: alrededor del 8 %
Categoría: 1ª categoría
Inicio: San Roque de Riomiera
Cima: Portillo de Lunada
14 KM · +850 M · 6 % · 1.317 M
UNA ASCENSIÓN DE REFERENCIA
La vertiente cántabra de Lunada es una de las grandes ascensiones de la Cordillera Cantábrica. Desde San Roque de Riomiera, la carretera remonta el valle del Miera y va ganando altura de forma constante hasta alcanzar los 1.317 metros del puerto.
No es una subida caracterizada por grandes rampas. Su dificultad está principalmente en la longitud y en el desnivel acumulado, con muchos kilómetros en torno al 6 % y una parte final cada vez más abierta y expuesta.
A medida que desaparecen los árboles, el paisaje cambia completamente. Las praderas, las cabañas pasiegas, las laderas de montaña y las grandes paredes calizas acompañan al ciclista hasta la parte alta, donde el paisaje adquiere un carácter mucho más alpino.
La niebla y los cambios de tiempo son además habituales en esta zona. Lunada es un puerto de alta montaña y su cima supera los 1.300 metros, por lo que las condiciones pueden cambiar rápidamente.
HISTORIA Y PAISAJE PASIEGO
Lunada forma parte de la Montaña Pasiega, un territorio marcado durante siglos por la actividad ganadera y por una forma de vida adaptada a la montaña. Las cabañas y los pequeños prados delimitados por muros de piedra son todavía hoy parte fundamental del paisaje.
Pero este entorno también guarda una importante historia industrial. En las laderas de Lunada todavía se conservan restos del antiguo resbaladero de Lunada, una impresionante infraestructura construida en 1791 para transportar madera desde las montañas hasta las Reales Fábricas de Artillería de La Cavada y Liérganes. El resbaladero tenía originalmente unos 1.700 metros de longitud y aprovechaba la fuerte pendiente de la montaña para facilitar el transporte de la madera.
Esta actividad tuvo además un efecto importante sobre el paisaje. La explotación forestal transformó buena parte de las antiguas masas de bosque y contribuyó a crear el paisaje de praderas y laderas abiertas que hoy caracteriza a la zona.
LUNADA Y EL CICLISMO
Lunada es también un puerto con una importante tradición ciclista. Su longitud, su desnivel y su altitud lo han convertido en uno de los grandes retos de la montaña cántabra y ha formado parte de recorridos de La Vuelta a España. Altimetrías lo sitúa entre los grandes puertos de la Cordillera Cantábrica y destaca precisamente su reconocimiento ciclista y la dureza que aporta más por su longitud que por la presencia de rampas extremas.
Y, por supuesto, tiene un significado especial para La Cantabrona. El recorrido original de la marcha incorporaba Lunada, La Sía, el Asón y Alisas, formando uno de los grandes bucles de montaña de la prueba. En 2024 La Cantabrona recuperó ese recorrido original, con Lunada como uno de sus principales atractivos.
En 2025 volvió a ser uno de los grandes protagonistas del Gran Fondo. Los ciclistas coronaron el puerto a más de 1.300 metros de altitud y tuvieron que enfrentarse incluso a una tormenta en la parte alta.
LUNADA, SIEMPRE PARTE DE LA CANTABRONA
En 2026 no podremos subir Lunada. Las obras de mejora de la carretera han obligado a modificar el recorrido y dejar temporalmente fuera uno de nuestros puertos más emblemáticos.
Pero Lunada sigue formando parte de la historia de La Cantabrona.
Porque hay puertos que simplemente aparecen en un recorrido y otros que terminan convirtiéndose en parte de la identidad de una marcha.
Lunada es uno de ellos.
Y cuando la carretera vuelva a estar preparada, esperamos volver a encontrarnos allí, con nuestras bicicletas, nuestros participantes y ese paisaje que hace que cada subida merezca la pena.
14 KM · +850 M · 6 % · 1.317 M
El techo de La Cantabrona. Un puerto que siempre esperamos volver a subir.