Alisas es uno de los puertos clásicos del ciclismo cántabro. Desde Arredondo, la carretera CA-261 comienza la ascensión de forma bastante suave y va ganando dureza progresivamente.
La subida tiene un carácter muy ciclista: kilómetros constantes, varias curvas de herradura y algunos tramos cercanos al 9-10 % que rompen el ritmo antes de afrontar la parte final. Es una ascensión que permite mantener un esfuerzo sostenido y que gana interés a medida que se acerca la cima.
Además, el tráfico suele ser reducido, lo que permite disfrutar de la subida con tranquilidad.
8,8 KM · +500 M · 5,6 % · 674 M
Alisas ha sido durante décadas una de las ascensiones habituales del ciclismo en Cantabria y forma parte de la historia de La Vuelta a España. El puerto apareció ya en las primeras ediciones de la carrera y ha seguido formando parte de diferentes recorridos por la región.
Pero la historia de Alisas comienza mucho antes de las bicicletas. La carretera que conecta La Cavada con Arredondo fue construida en 1835 y su coste fue adelantado por Antonino Gutiérrez Solana a cambio de establecer un peaje. Posteriormente, la carretera pasó a manos del Estado.
En 1841 ya existía además una parada de postas en el Alto de Alisas, reflejo de la importancia que tuvo este paso como vía de comunicación entre los valles del Miera y del Asón.
UN PUERTO CON HISTORIA
Una de las grandes recompensas después de la subida es llegar al mirador situado en el alto, a 674 metros de altitud.
Desde aquí se puede disfrutar de una panorámica muy amplia de la Cantabria oriental: el valle de Ruesga, la zona del Asón, la costa y la bahía de Santander. En días despejados, la vista alcanza también zonas de la Cordillera Cantábrica, Alto Campoo y los Picos de Europa. Por eso el mirador es conocido también como uno de los grandes balcones de esta parte de Cantabria.
El entorno es además claramente kárstico. La roca caliza domina buena parte de estas montañas y permite observar formaciones características de este paisaje, como el cercano valle de Matienzo.
UNA CURIOSIDAD: EL NOMBRE DE ALISAS
El nombre del puerto está relacionado probablemente con los alisos, árboles que debieron ser abundantes antiguamente en esta zona.
Los bosques originales fueron reduciéndose con el paso del tiempo, entre otras razones por la tala de madera destinada a los hornos de la antigua Real Fábrica de Artillería de La Cavada y por la transformación de las laderas para el uso ganadero. Hoy todavía quedan bosquetes de hayas, avellanos y robles, además de otras masas forestales.
UN HOMENAJE AL CICLISMO
Alisas mantiene también una relación muy especial con la bicicleta. En una de las curvas de la ascensión desde La Cavada se encuentra un monumento dedicado al ciclismo, inaugurado en 2003, que recuerda la importancia que este puerto ha tenido para los aficionados y para las competiciones ciclistas.
ALISAS EN LA CANTABRONA
Alisas es uno de esos puertos que resumen muy bien el carácter ciclista de Cantabria: una carretera de montaña, curvas, desnivel, historia y un paisaje que se abre completamente al llegar a la cima.
Una subida clásica, un mirador espectacular y un puerto con mucha historia.